El Banco Popular y de Desarrollo Comunal, ha estado presente en la historia de la Economía Social Solidaria en Costa Rica; trabajando bajo esta filosofía que se ha convertido en la razón de ser de este Conglomerado Financiero. “Construimos Bienestar” es la visión estratégica para hacer frente a distintos flagelos como la pobreza y la desigualdad, incidir en la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones y comunidades más vulnerables, generando trabajo decente y desarrollo a lo largo y ancho del país.


Paralela a esta filosofía de calidad y bienestar, nace en el 2015, la Cámara Nacional de Economía Social Solidaria (CANAESS), con el objetivo de ser el ente cohesionador que represente y genere visibilidad ante la institucionalidad pública y la sociedad en general de las Empresas de la Economía Social Solidaria; contribuyendo a la estabilidad social y económica de cada uno de los territorios y poblaciones donde se desarrollan estas organizaciones.


Es por este objetivo común, que se crea el Galardón, con el propósito de reconocer y premiar las buenas prácticas de gestión basadas en valores y principios de la cooperación la solidaridad y el bien hacer, en favor de un desarrollo humano sostenible.

Puede participar como postulante de una buena práctica cualquier empresa de economía social solidaria costarricense, formalmente constituida, independientemente de su figura jurídica y ámbito de acción.


Se considera buena práctica aquel proyecto que ha generado buenos resultados y se recomienda como modelo. Se trata de una experiencia exitosa, que ha sido probada y validada, se ha repetido y merece ser compartida con el fin de ser adoptada por el mayor número posible de organizaciones (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura - FAO, 2013).


Una empresa de economía social solidaria ha desarrollado una buena práctica cuando, mediante sus actividades empresariales y sus proyectos de índole social y ambiental, logran satisfacer las necesidades e intereses de las personas que las integran, y coadyuvan a la atención de las problemáticas de los territorios donde se ubican y actúan.


El Galardón a las buenas prácticas de la economía social solidaria busca reconocer el importante aporte que este sector económico realiza en las distintas dimensiones del desarrollo humano sostenible, así como su incidencia en el tejido de estrategias de desarrollo que se planean y ejecutan en conjunto con actores de la institucionalidad pública, sector privado, sociedad civil, entre otros.


• Asociaciones cooperativas reguladas por la Ley N° 4179, Ley de Asociaciones Cooperativas y Creación del Instituto Nacional de Fomento Cooperativo del 22 de agosto de 1968, y sus reformas.


• Asociaciones solidaristas reguladas por la Ley N° 6970, Ley de Asociaciones Solidaristas del 7 de noviembre de 1984.


• Asociaciones de productores, trabajadores, gremiales, artistas u otras que realicen actividad económica empresarial, organizadas al amparo de la Ley N° 218, Ley de Asociaciones del 8 de agosto de 1939.


• Asociaciones comunales que realicen actividad económica empresarial, organizadas al amparo de la Ley N° 3859, Ley sobre el Desarrollo de la Comunidad del 7 de abril de 1967.


• Asociaciones administradoras de los sistemas de acueductos y alcantarillados (Asadas), organizadas de acuerdo con la Ley N° 2726, Ley Constitutiva del Instituto Costarricense de Acueductos y Alcantarillados, de 14 de abril de 1961, y con la Ley N° 218, Ley de Asociaciones del 8 de agosto de 1939.


• Sociedades anónimas laborales reguladas por la Ley N° 7407, Ley de Sociedades Anónimas Laborales del 03 de mayo de 1994.


• Fundaciones que realicen actividad económica empresarial, constituidas de acuerdo con la Ley N.° 5338, Ley de Fundaciones del 28 de agosto de 1973.


• Centros Agrícolas Cantonales, creados de acuerdo con la Ley N° 7932 del 28 de octubre de 1999, “Reforma Integral de la Ley de Centros Agrícolas Cantonales del MAG”.


• Entidades que realicen actividad económica empresarial, cuyos principios orientadores y reglas de funcionamiento que las caractericen respondan a lo estipulado en el artículo anterior (Decreto N° 39.835-MP-MTSS).

Existen tres grandes categorías del Galardón a las buenas prácticas de la economía social solidaria, compuestas, a su vez, por sub-categorías. Al postular una buena práctica, la organización postulante deberá indicar con qué categoría y sub-categoría se vincula su práctica. Adicionalmente, en cada categoría habrá un premio para buenas prácticas postuladas por MIPYMES (de 1-100 empleados), y un premio para grandes empresas (más de 100 empleados).



Esta categoría reconoce el incesante trabajo que las Empresas de Economía Social Solidaria realizan, tanto en contextos rurales como urbanos, atendiendo diversas necesidades para garantizar que todos los habitantes tengan acceso a un hábitat seguro, saludable y sostenible para desarrollarse.


Ejemplos de esto son la construcción de infraestructura vial o el abastecimiento de distintos tipos de servicios (agua, electricidad, telecomunicaciones, etc.), asociándose, financiando solidariamente los proyectos, innovando con tecnología o incrementando eficiencia.


El aprovechamiento de recursos naturales, las estrategias para reducir el impacto de las actividades humanas y la sensibilización sobre temáticas ambientales, también son parte de esta categoría. Así como las buenas prácticas en torno a la seguridad alimentaria, la promoción de la agricultura orgánica, las huertas urbanas, la educación agrícola y el desarrollo de técnicas de cultivo que incrementen el rendimiento de las plantaciones sin perjudicar el ambiente, mejorando la calidad de vida de los productores; así como iniciativas que velen por el interés colectivo en torno a la nutrición, la preservación del patrimonio natural, cultural y gastronómico asociado a las distintas especies vegetales y su preservación.





Categoría que reconoce las buenas prácticas que mejoran la calidad de vida y el bienestar de poblaciones discriminadas, por edad, sexo, ubicación geográfica, etnia o preferencia sexual.


Además, la generación de trabajo decente y protección de empleo, e iniciativas que fomenten el balance de la vida laboral y privada mediante el fomento de iniciativas como guarderías en el lugar de trabajo, co-responsabilidad del cuido de las personas dependientes (niños, enfermos, personas adultas mayores) y mecanismos de protección social como licencias de paternidad, entre otros.


Se considerará también propuestas de buenas prácticas asociadas a la creación de ecosistemas locales de negocios, redes de inter-cooperación y comercio justo y solidario.





Las buenas prácticas de la Economía Social Solidaria que se postulen en esta categoría deben poseer el común denominador de proponer soluciones innovadoras para incrementar el bienestar social y humano, en aspectos como la educación, salud, deporte, disfrute de la cultura y el arte.

La organización del Galardón y el jurado, evaluarán las propuestas con base en los siguientes criterios:



• Potencial de inclusión:

La buena práctica facilita la inclusión de las poblaciones vulnerables al mundo del trabajo o a un determinado servicio (agua potable, electricidad, transporte, tecnología, educación, entre otros) o bien (alimentación, suministros agrícolas, etc.).


• Permanencia en el tiempo:


La buena práctica es un esfuerzo sostenido en el tiempo, no solamente una iniciativa aislada.


• Innovación:

Concepción e implantación de cambios significativos en el producto, el proceso, el marketing o la organización para mejorar los resultados e impactos en su entorno, mediante la aplicación de nuevos conocimientos y tecnología.


• Alcance y resultados:

Cantidad de personas beneficiadas directamente por la buena práctica y resultados atribuibles a ella.


• Pertinencia:

La buena práctica surge como respuesta a las necesidades y problemáticas de las poblaciones involucradas. Es fruto del contexto y no una acción unilateral de la empresa. Ha sido desarrollada en diálogo y colaboración con la comunidad.


• Replicabilidad:

La posibilidad de que la buena práctica pueda ser implementada de cara a problemáticas y contextos similares.


• Articulación y creación de redes:

Creación de vínculos de cooperación entre la empresa y organizaciones de su entorno.

Cinco expertos en el desarrollo humano sostenible integran el jurado, encargándose de evaluar meticulosamente cada caso y elegir un ganador por categoría.


Se premiará dos buenas prácticas por cada categoría: una de Mipymes y otra de grandes empresas. Se declarará como ganadora la buena práctica que obtenga la máxima calificación en su categoría. En caso de empate entre dos o más postulaciones, el jurado ideará e implementará un mecanismo para resolver el empate, de manera que se defina una buena práctica ganadora.

El Jurado podrá otorgar menciones honoríficas a aquellas buenas prácticas que, sin haber logrado la calificación en la rúbrica para lograr el primer lugar en su categoría, destaquen en las distintas dimensiones evaluadas y presenten un desempeño sobresaliente.

Cada buena práctica ganadora obtendrá un galardón especialmente diseñado para este certamen, que le acredita como ganador en su categoría y la publicación de una memoria escrita y digital mostrando las buenas prácticas que le han hecho acreedor del galardón.

Conozca aquí el reglamento de este certamen.


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Encuentre en esta sección respuesta a alguna preguntas comunes relacionadas al Galardón a las Buenas Prácticas de la Economía Social Solidaria.
Si tuviera alguna consulta adicional puede contactarnos al 2104-7650 o al 2104-7964.

Sección 2: ¿Qué se entiende por una buena práctica?:

Una buena práctica no es tan sólo una práctica que se define buena en sí misma, sino que es una práctica que se ha demostrado que funciona bien y produce buenos resultados, y, por lo tanto, se recomienda como modelo. Se trata de una experiencia exitosa, que ha sido probada y validada, en un sentido amplio, que se ha repetido y que merece ser compartida con el fin de ser adoptada por el mayor número posible de personas (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura - FAO, 2013).


Sección 2: ¿Cuáles son las categorías en las que se agrupan las buenas prácticas que se premiarán con este galardón?

Contamos con tres grandes categorías:


1. Territorios Sostenibles: dentro de esta categoría se pretende reconocer el arduo e incesante trabajo que las empresas de economía social solidaria realizan a lo largo y ancho del país, tanto en los contextos rurales como urbanos, atendiendo diversas necesidades, en aras de garantizar que todos los habitantes tengan acceso a un hábitat seguro, saludable y sostenible para desarrollar su vida.

La construcción de infraestructura vial o para el abastecimiento de distintos tipos de servicios (agua, electricidad, telecomunicaciones, etc.), partiendo de esquemas de asociativismo y financiamiento solidario de los proyectos, así como mediante la aplicación de la innovación y la tecnología para incrementar la eficiencia y sostenibilidad de las iniciativas, son ejemplos de las buenas prácticas que caben dentro de esta categoría.

Asimismo, la gestión y aprovechamiento de distintos bienes comunes, principalmente los recursos naturales, las estrategias para reducir el impacto de las actividades humanas de todo tipo en el ambiente, la educación y sensibilización sobre temáticas ambientales, son parte de esta categoría.
Adicionalmente, se reciben postulaciones de buenas prácticas en torno a la seguridad alimentaria, la promoción de la agricultura orgánica, las huertas urbanas, la educación agrícola, el desarrollo de técnicas de cultivo y comercialización que incrementen el rendimiento de las plantaciones sin perjudicar el ambiente, al tiempo que mejoren la calidad de vida de los productores, así como iniciativas que velen por el interés colectivo en torno a la nutrición, la preservación del patrimonio natural, cultural y gastronómico asociado a las distintas especies vegetales, y a las prácticas que los productores agrícolas han desarrollado para preservarlas.

2. Negocios Solidarios: las buenas prácticas postuladas en esta categoría han contribuido significativamente a aumentar la calidad de vida y bienestar de poblaciones que sufren distintos tipos de discriminación o exclusión, en razón de su edad, sexo, ubicación geográfica, etnia, preferencia sexual, o cualesquiera otra condición que puedan afectar su desarrollo.

Dentro de esta categoría ocupa un rol fundamental la generación de trabajo decente, esto es, la creación y protección de fuentes de empleo en las cuales se respetan todos los derechos de la persona trabajadora, pero en las que se busca además alcanzar un balance entre las dimensiones laboral y privada de la vida, mediante el fomento de iniciativas como guarderías en el lugar de trabajo, el incentivo de la co-responsabilidad del cuido de las personas dependientes (niños, enfermos, personas adultas mayores), mecanismos complementarios de protección social como las licencias de paternidad, entre otros.

De igual manera, se reciben propuestas de buenas prácticas asociadas a la creación de tejido socio-empresarial en la figura de cadenas cortas de suministro, ecosistemas locales de negocios, redes de inter-cooperación y circuitos de comercio justo y solidario. Se pretende que las distintas formas adoptadas por los encadenamientos productivos de la economía social solidaria puedan probar sus efectos positivos en cuanto a la sostenibilidad, diversidad y densidad del parque empresarial.

3. Bienestar Humano: si algo caracteriza a la economía social solidaria es el papel que en esta desempeña el ser humano. Reivindicamos el concepto de bienestar por su carácter holístico o integral, el cual supone la atención de las distintas necesidades materiales y subjetivas del ser humano, pero también dar curso a los intereses y aspiraciones legítimos que tienen las personas, en las distintas dimensiones del quehacer humano.

En ese sentido, el ámbito de la producción no es un fin en sí mismo, sino tan solo el medio a través del cual se obtienen los recursos para ser re-invertidos en aumentar el bienestar, a través de iniciativas que promueven los estilos de vida saludables, el fomento del capital educativo, el disfrute del deporte, el ocio, el arte y las distintas manifestaciones de la cultura.

Las buenas prácticas de la economía social solidaria que se postulen en esta categoría poseen el común denominador de proponer soluciones innovadoras para incrementar el bienestar social y humano.


Sección 3: ¿Que es un parámetro de evaluación?

Evidencia documentación que coadyuve a la organización del Galardón a verificar la cobertura y resultados atribuibles a la buena práctica, las empresas postulantes podrán valerse de registros escritos, estadísticas, fotografías, testimonios audiovisuales, etc. La organización del Galardón se reserva el derecho de implementar distintos mecanismos de verificación de la información consignada en los formularios, así como la evidencia presentada como respaldo. La consignación de información falsa sobre la buena práctica y los resultados por esta generados implicará la descalificación de la empresa.

Sección 3.3: ¿Qué se entiende por innovación?

Innovación: Tal y como lo define el Manual de Oslo, la innovación es la concepción e implantación de cambios significativos en el producto, el proceso, el marketing o la organización de las empresas con el propósito de mejorar los resultados e impactos en su entorno y poblaciones meta. Los cambios innovadores se realizan mediante la aplicación de nuevos conocimientos y tecnología que pueden ser desarrollados internamente, en colaboración externa o adquiridos mediante servicios de asesoramiento o por compra de tecnología.